Museo de figuras de cera de Yılmaz Büyükerşen en Eskişehir
El Museo de Figuras de Cera de Yılmaz Büyükerşen (Yılmaz Büyükerşen Balmumu Heykeller Müzesi) es el único museo especializado de este tipo en Turquía y uno de los principales atractivos culturales de la ciudad de Eskişehir. En sus cinco salas se exponen 198 esculturas de cera: desde Ataturk y los sultanes otomanos hasta Yunus Emre, Marilyn Monroe y Barış Manço. Lo más sorprendente del museo es que su creador —el actual alcalde de Eskişehir, el doctor en Economía y escultor autodidacta Yılmaz Büyükerşen— esculpió personalmente muchas de las figuras. Se trata de un raro ejemplo de museo de autor, donde la personalidad del creador no tiene nada que envidiar a las propias obras expuestas. El museo abrió sus puertas el 19 de mayo de 2013 y se convirtió rápidamente en una parada obligatoria en la ruta por el «rehabilitado» Eskişehir, una ciudad que Buyukershen transformó de centro provincial a una de las pequeñas capitales mejor cuidadas de Turquía.
Historia y origen
La historia del museo es inseparable de la biografía de su fundador. Yilmaz Buyukershen nació en 1937 en Eskisehir, se doctoró en Economía, fue rector de la Universidad de Anadolu y uno de los «padres» de la educación a distancia en Turquía. Desde 1999 es alcalde ininterrumpido de la ciudad por el Partido Republicano del Pueblo. Paralelamente a su carrera administrativa, Buyukershen se dedicó seriamente a la escultura y en la década de 1980 se interesó por la técnica del trabajo con cera. En 1996, en el campus de la Universidad de Anadolu, inauguró una pequeña galería con sus obras de cera, que se convirtió en el prototipo del futuro museo.
A principios de la década de 2010, la colección de Buyukershen ya contaba con varias decenas de figuras, y la popularidad de Eskisehir como destino turístico crecía vertiginosamente. La administración municipal cedió un edificio en el bulevar Ataturk, en la parte histórica de Odunpazari, y el 19 de mayo de 2013 el museo abrió sus puertas al público en general. La fecha es simbólica: el 19 de mayo es en Turquía un día festivo nacional, el día en que comenzó la Guerra de Independencia y la llegada de Atatürk a Samsun en 1919. Así, el mensaje del museo quedó definido desde el principio: la historia de Turquía —desde el Imperio Otomano hasta la república y la cultura contemporánea— contada a través de rostros y miradas.
A lo largo de los años, la colección se ha ampliado: se han añadido nuevos personajes, se han renovado los decorados y han aparecido escenas interactivas. Todos los ingresos del museo, por decisión del ayuntamiento, se destinan a la educación de niñas y estudiantes con discapacidad. Esto ha convertido el proyecto no solo en cultural, sino también en social, una configuración poco habitual en las instituciones municipales turcas.
Arquitectura y qué ver
El museo está ubicado en un edificio moderno en el bulevar Atatürke, en el barrio de Odunpazarı, a pocos pasos de otros lugares de interés: el barrio histórico del mismo nombre con casas otomanas de madera, el río Porsuk y el paseo con góndolas. La exposición permanente ocupa cinco salas (A, B, C, D, E), cada una con su propia temática. Las figuras se encuentran en decorados realistas, con iluminación escénica y acompañamiento sonoro: no se trata de una galería estática, sino de una serie de escenas.
Sala A: Atatürk y el Imperio Otomano
La sala principal está dedicada a Mustafa Kemal Ataturk, su familia y la Guerra de Independencia. Aquí también se encuentra la «galería de los sultanes»: Mehmed II el Conquistador, Selim I el Terrible, Solimán el Magnífico, así como gobernantes menos conocidos, entre ellos Fatih y Abdul Hamid II. Se han reconstruido escenas históricas: el joven Ataturk en su escritorio en Samsun, la recepción ceremonial en el palacio de Dolmabahçe. Las figuras están realizadas con precisión etnográfica, desde los bordados de los caftanes hasta los detalles metálicos de las armas.
Sala B: ciencia, deporte, arte y medios de comunicación
La sala más «polifónica». Aquí se reúnen personalidades turcas y extranjeras de la aviación, el ferrocarril, el periodismo, la industria, la ciencia y el deporte. Junto a ellos, estrellas de la canción y el cine turcos: Cüneyt Arkın, Barış Manço, Kemal Sunal, Zeki Müren. Entre las figuras extranjeras: Marilyn Monroe, Albert Einstein, líderes mundiales del siglo XX. La lógica de la sala es mostrar la complejidad de la modernización de Turquía, en la que los nombres «propios» y «ajenos» conviven en una misma memoria cultural.
Sala C: personajes históricos
La sala está dedicada a los héroes de un pasado lejano. Aquí se encuentran Yunus Emre —poeta místico de Anatolia del siglo XIII, cuyos versos sentaron las bases de la lengua literaria turca— y Nasreddin Hodja —figura arquetípica del sabio popular con su burrito—. Junto a ellos, científicos de la época del Islam primitivo, viajeros y reformadores. Esta es la sala «genealógica» del museo, que responde a la pregunta: ¿sobre los hombros de quién se sustenta la identidad turca contemporánea?
Sala D: democracia
La sala más controvertida y, al mismo tiempo, la más emotiva. Temas: el surgimiento de la democracia republicana turca, el multipartidismo, los acontecimientos clave del siglo XX. Por decisión del autor, está prohibido hacer fotos aquí: se propone al visitante que pase entre 10 y 15 minutos en el interior con total concentración. Se trata de una decisión poco habitual en un museo contemporáneo, y funciona: la sala se percibe como un espacio de reflexión personal.
Sala E: exposición personal del autor
La sala final está dedicada al propio Yilmaz Buyukershen. Aquí se presentan sus herramientas de trabajo, bocetos, documentación fotográfica del proceso de creación de las figuras y esculturas de cera autorretratos. Es una oportunidad única para ver los «entresijos» del autor y comprender lo minucioso que es su trabajo: el maestro tarda entre 4 y 6 meses en completar una sola figura.
Datos curiosos y leyendas
- Yılmaz Büyükerşen es el único alcalde en activo de una gran ciudad del mundo que crea personalmente esculturas de cera de nivel museístico. Muchos compañeros de partido y oponentes han posado personalmente para él con el fin de crear futuras piezas de exposición.
- Todos los ingresos del museo se destinan a becas para estudiantes universitarias y estudiantes con discapacidad. Esta decisión está consagrada en los documentos fundacionales y no depende de los cambios en el poder municipal.
- La fecha de inauguración —el 19 de mayo de 2013— coincide con el inicio de la Guerra de Independencia de Turquía. Este simbolismo se destaca especialmente en la exposición de la sala principal.
- Las figuras de cera de Buyukershen se expusieron en Ankara, Estambul y en el extranjero mucho antes de la inauguración del museo permanente. Según la valoración de los expertos, su técnica se asemeja a la de la escuela de Madame Tussaud, pero presta mayor atención a los detalles del traje nacional.
- En la sala de la democracia está prohibido hacer fotos: es la única sala de museo de Turquía con prohibición total de fotografiar por motivos conceptuales, y no de seguridad.
- Eskişehir, gracias a proyectos como este museo, el paseo del Porsuk y el parque Sazova, recibió en la década de 2010 el título no oficial de «Salzburgo turco», por su atención al diseño urbano y a las instituciones culturales.
Cómo llegar
El museo está situado en Odunpazarı —el centro histórico de Eskişehir— en el bulevar Atatürk. El punto de referencia es la zona peatonal entre el paseo del río Porsuk y el barrio de antiguas casas otomanas. Desde cualquier punto del centro, el museo se encuentra a 10-15 minutos a pie. Dirección: Atatürk Bulvarı, Odunpazarı, Eskişehir.
Eskişehir es un importante nudo de comunicaciones de Anatolia Central. Desde Estambul, la forma más cómoda de llegar es en el tren de alta velocidad YHT (unas 3 horas); desde Ankara, en el YHT en 1,5 horas. El aeropuerto local, Hasan Polatkan, recibe principalmente vuelos nacionales. Desde la estación de tren hasta el museo hay unos 2 km: se puede ir andando en 25 minutos por el paseo del Porsuk o coger un taxi (un trayecto corto). Por la ciudad es cómodo desplazarse en el moderno tranvía; las paradas «Şarhöyük» o «Atatürk Lisesi» son las más cercanas al museo.
Consejos para el viajero
El museo está abierto casi todo el año, normalmente de martes a domingo; es mejor consultar el horario exacto en la página web del Ayuntamiento de Eskişehir (esmek.eskisehir.bel.tr) antes de la visita. Los lunes es día de cierre. Reserva entre 1,5 y 2 horas para recorrer las cinco salas: el contenido es muy denso y dan ganas de detenerse en cada escena.
El mejor momento para visitarlo es por la mañana entre semana o por la tarde a partir de las 16::00, cuando los grupos escolares ya se han marchado. Los fines de semana y durante las vacaciones turcas suele haber colas en las taquillas. Las entradas suelen ser económicas (para los estándares turcos), y los ingresos se destinan a becas. El museo es ideal para familias con niños: figuras llamativas, escenas comprensibles, elementos interactivos. En la sala D hay que recordar a los niños y a uno mismo que está prohibido hacer fotos.
El museo se puede combinar fácilmente en una sola ruta con otros proyectos emblemáticos de Eskişehir: el barrio de Odunpazarı, con sus casas de madera de colores y el Museo del Vidrio Moderno, el Parque Sazova, con su castillo y su zoológico, el paseo del Porsuk, con góndolas de estilo veneciano, y el Museo de la Espuma (Lületaşı Müzesi), dedicado a la famosa roca ornamental de Eskişehir. Para conocer la ciudad a fondo, conviene reservar al menos un día y medio o dos, y el museo de figuras de cera de Yilmaz Buyukershen es, en esta ruta, una parada obligatoria y muy personal: en ningún otro lugar de Turquía encontrará una fusión tan orgánica de política municipal, arte y misión social en una sola exposición.